La alta participación confirma el interés ciudadano por definir un nuevo modelo de lectura nocturna para la Ciudad Patrimonio Mundial canaria

 

La Laguna ha celebrado, recientemente, el primer taller ciudadano del proyecto piloto de iluminación patrimonial de la calle San Agustín, un encuentro que reunió a medio centenar de vecinos y representantes de colectivos socioculturales del municipio, llenando el aforo del espacio y confirmando la buena acogida de un proceso participativo que continuará tras el verano. Esta acción se desarrolló en el patio de la Gerencia de Urbanismo, un edificio histórico que abre sus puertas a la ciudadanía y que inaugura una estrategia más amplia, que busca convertir este inmueble administrativo en un foro permanente de participación vinculado al Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial al que se vincula esta acción, pero también, a la futura actualización del Plan Especial de Protección (PEP), la redacción del nuevo PGO y otras acciones relacionadas con la ordenación urbanística.

Durante la sesión, el equipo redactor del proyecto, Intervento, y los responsables del programa de Participación del Plan de Gestión, Urbanfix, explicaron los objetivos del piloto, que permitirá combinar alumbrado funcional, ornamental y artístico mediante tecnologías innovadoras y alineadas con los criterios de la UNESCO. La ciudadanía pudo resolver dudas, conocer las soluciones técnicas previstas y realizar propuestas sobre un proyecto que incorpora un análisis exhaustivo de los sistemas existentes y de los requisitos patrimoniales que deben guiar cualquier intervención en la Ciudad Patrimonio Mundial.

El concejal de Ordenación del Territorio y Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, destacó que La Laguna “tiene, por primera vez, la oportunidad de definir un diseño propio de iluminación patrimonial, coherente con su identidad arquitectónica y alineado con los estándares de la UNESCO”. El edil subrayó que el Ayuntamiento está comprometido con “la transparencia, el rigor técnico y la participación ciudadana desde el primer día”, y que el piloto permitirá “emplear la luz como un lenguaje patrimonial que contribuya a mejorar la lectura de la ciudad también durante la noche”.

Cordobés señaló que este proceso abre una etapa decisiva para avanzar hacia un modelo contemporáneo, sostenible y respetuoso con la autenticidad del conjunto histórico. En relación con percepciones extendidas sobre elementos ornamentales instalados en décadas recientes, recordó que el proyecto se basa en criterios internacionales que recomiendan evitar interpretaciones historicistas que puedan inducir a error e insistió en que la prioridad es la correcta lectura del bien patrimonial y no la reproducción de estilos ajenos a la historia local.

Un proceso participativo amplio y con buenas expectativas

El taller forma parte de un dispositivo participativo muy amplio, que continuará con nuevas sesiones abiertas, reuniones específicas con colectivos, encuentros con residentes de la vía y, próximamente, un espacio online, donde la ciudadanía podrá proponer escenas históricas, símbolos arquitectónicos, personajes relevantes o relatos populares, siempre con justificación patrimonial. Este enfoque permitirá seleccionar contenidos viables técnicamente y coherentes con los valores históricos y artísticos de la ciudad.

Los asistentes valoraron especialmente que el proyecto se sustente en un análisis técnico y patrimonial sólido, alineado con UNESCO e ICOMOS, y que permita avanzar hacia un modelo propio de iluminación que mejore la sostenibilidad y retire elementos impropios de las fachadas monumentales. También avalaron la oportunidad de revisar percepciones extendidas sobre elementos que, pese a su apariencia de antigüedad, no forman parte de la evolución histórica real de la ciudad.

En este sentido, el proyecto incorpora, de manera explícita, los principios establecidos por ambos organismos respecto a los llamados falsos históricos, es decir, elementos que aparentan pertenecer al pasado sin formar parte de él y que pueden generar confusión sobre la evolución real del bien patrimonial. Las directrices internacionales recomiendan que cualquier añadido contemporáneo sea claramente identificable como tal, evitando imitaciones estilísticas que distorsionen la autenticidad del sitio y su reconocimiento.

Esta orientación no solo protege la lectura histórica, sino que abre la puerta a integrar soluciones contemporáneas que mejoren servicios públicos esenciales, como el alumbrado, con criterios estéticos, tecnológicos e históricos respetuosos con el Valor Universal Excepcional de La Laguna. El piloto de San Agustín se concibe precisamente como una oportunidad para avanzar hacia un modelo de iluminación coherente, sostenible y compatible con la infraestructura existente, retirando elementos impropios y reforzando la calidad ambiental y patrimonial del conjunto histórico.

Un piloto estratégico dentro del Plan de Gestión

El proyecto de la calle San Agustín, se desarrollará de forma controlada, reversible y evaluable. Su objetivo es testar tecnologías y metodologías antes de extender cualquier modelo al resto del conjunto histórico.

La iniciativa se integra en la redacción del Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial, cofinanciado por el Ministerio de Cultura, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento, el cual constituye el primer instrumento integral para ordenar las intervenciones en el espacio público, reforzar la conservación del patrimonio y garantizar la participación ciudadana en todas las decisiones relevantes.