El vehículo recorrerá distintos puntos de la localidad, cinco días a la semana, para atender a aquellas personas en situación de calle que rechazan acudir a los recursos alojativos y servicios de apoyo.

El proyecto “Guaguaseo” de la asociación Oportunidades de Vida llega a La Laguna, una iniciativa cofinanciada por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife que, a partir de este lunes y cinco días a la semana, recorrerá varios puntos del municipio para prestar servicios esenciales a las personas en situación de sinhogarismo y que rechazan hacer uso de los recursos alojativos municipales o acudir a otras prestaciones existentes en la localidad. Con un operativo diseñado conjuntamente por el equipo de Recursos Alojativos del Área de Bienestar Social y la Unidad Móvil de Atención en Calle (UMAC) de Cáritas, este vehículo se desplazará hasta estas personas y les facilitará duchas, ropa, peluquería, barbería y atención médica, todo con el apoyo de una trabajadora social, que les informará de los distintos recursos sociales municipales, un proyecto con una larga experiencia en otras localidades canarias y que se plantea como una “puerta de entrada a la mejora de la calidad de vida y condiciones” de las personas en situación de calle.

Así lo valora el concejal de Bienestar Social de La Laguna, Rubens Ascanio, quien señala que el vehículo comenzará su recorrido, inicialmente, por diversos emplazamientos del Casco, Taco y el litoral donde “constan personas con el perfil apropiado para este sistema móvil y que, como se ha visto con la experiencia desarrollada en Fuerteventura e iniciada hace unas semanas en Gran Canaria, sí están dispuestas a acercarse a recursos de estas características”.

Para Ascanio, este proyecto es un complemento “muy importante a los recursos municipales y a las prestaciones de otras entidades del tercer sector, con las que trabajamos de forma muy estrecha, ya que nos permite proporcionar un acompañamiento social y sanitario fundamental, pero también, empezar una intervención que, cuando no se aceptan recursos, suele ser bastante más complicada”.

El Guaguaseo” es una guagua con el interior modificado y que cuenta con ducha, servicios de peluquería, barbería, manicura, vestidor con ropa donada nueva y un espacio para recibir atención médica. Además, el vehículo está dotado con conexión eléctrica a red, un generador propio, depósitos de agua y almacén.

El presidente de la asociación Oportunidades de Vida, Rafael Hernández, explica que la guagua se desplazará a las zonas donde tradicionalmente se concentran las personas sin hogar y que, “de entrada, atenderemos a menos personas porque la ciudadanía en esta situación suele tener desconfianza con este tipo de recursos, pero esperamos ir cambiando esta situación y llegar al máximo número de personas posible” con un recurso que quiere ayudarles a que vivan con “más dignidad”.

Aquí, “se puedan dar una ducha, se les dará ropa limpia, la oportunidad de cortarse el pelo o ayudarles a cortar las uñas y, además, contarán con una asistencia médica fundamental porque las personas en la calle, normalmente, suelen tener heridas o llagas que necesitan curarse”, valoró Hernández.

Rubens Ascanio señala que “uno de los nuevos retos en el contexto actual es responder a un posible aumento de la demanda y a una mayor complejidad en los perfiles de las personas en esta situación, ante el riesgo de que los factores de exclusión social y residencial se multipliquen y que afecten con mayor intensidad a las personas más vulnerables. Y también es necesario reforzar ya los protocolos existentes para que los casos con problemas de salud mental, que rechazan la intervención social y no aceptan los recursos existentes, sean los menores posibles”.

Incremento del 257% de los recursos alojativos 

El edil recuerda que, “durante estos dos últimos años, hemos centrado los esfuerzos en reforzar los servicios de respuesta y atender al mayor número de personas posible, con una apuesta por recursos alojativos municipales públicos, que ha supuesto un incremento del 257% del número de plazas públicas en dos años, y con el apoyo a los servicios que prestan las entidades del tercer sector”.

La red de Recursos Alojativos Municipales Temporales (RAMT) de La Laguna cuenta ya con 7 pisos tutelados y con el centro Clemencia Hardisson para personas en situación de exclusión habitacional, dispositivos que suman un total de 75 plazas para ofrecer alojamiento a las personas que carezcan de residencia o domicilio estable, que no dispongan de recursos personales y económicos para afrontar su situación y que se encuentren en situación de exclusión o vulnerabilidad social.

Supone una inversión anual de 2,1 millones de euros, que se va a reforzar con otros 3 millones para la compra y rehabilitación de más viviendas para atender las situaciones de mayor gravedad. A esto se suma el aumento de las cuantías para alojamientos alternativos temporales, ayudas al alquiler y de emergencia social, además de programas de atención integral dirigidos a fomentar la integración social y laboral y permitir a estas personas recuperar su autonomía personal.

Esta red municipal cuenta con instalaciones destinadas específicamente a mujeres, hombres, jóvenes y familias, y ofrece una atención integral, con asesoramiento y apoyo jurídico, educativo, psicológico y para la búsqueda de alternativas a sus situaciones personales o laborales, un modelo que permite intervenir con las personas que están pasando por el trance de un desahucio o una situación de sinhogarismo y acompañarlas en el tránsito hacia una fase donde puedan permitirse el pago de un alquiler y mejorar su situación personal.

Además, Bienestar Social financia otros recursos para personas sin hogar en La Laguna, en colaboración con el tercer sector, entre los que se incluyen el Centro de Día para Personas Transeúntes de La Cuesta, la Unidad de Respuesta Social (URS) 24 horas, el Comedor social de La Laguna o el programa Base 25.

Asimismo, el Área cuenta con una partida de casi 2 millones de euros para las más de 20 líneas de ayudas directas a la ciudadanía, destinadas a atender situaciones de emergencia o de fuerza mayor que pueden alterar la estabilidad socioeconómica de las unidades familiares y hacer frente a gastos de alimentación, vestido, salud y equipamiento y mantenimiento de la vivienda habitual.