En el marco de las fiestas de San Jerónimo, el próximo 6 de
octubre vuelve una nueva edición de Taco Suena Rock
Fest
(TSRF, la décima, que tendrá lugar en el Parque El Polvorín
de Taco a partir de las 18 horas.

Como cabeza de cartel está una banda histórica, Saratoga, lo
que supone para el TSRF un plus de garantía de éxito de un concierto al que
asistieron el pasado año unas 1.200 personas y que espera superar la cifra de
público en esta nueva edición. Saratoga, además, se ha comprometido a estrenar
su nuevo disco. También estará presente otra banda muy conocida a nivel
nacional como Motores, y se contará con la banda anfitriona Doctor Yao, así
como con bandas venidas de otras islas como son: Barbanegra, Magec y Natribu.
Este festival de rock tiene sus orígenes cuando la
Asociación de Vecinos San Jerónimo de Taco se constituyó formalmente
en enero de 2013; fue entonces cuando se inició una andadura dirigida a
incrementar las cotas de participación ciudadana existentes hasta ese entonces
en San Jerónimo, y en Taco en general, haciendo especial hincapié en
la dotación de servicios, espacios y actividades que hasta ese momento no se
pensaban ni se desarrollaban de forma específica para la zona.
De esta manera, las fiestas en honor a San Jerónimo
de Taco marcaron el inicio de un nuevo camino del que, hasta
entonces, había sido un humilde festival de rock que se celebraba en la Plaza
de San Jerónimo y del que ya se habían celebrado cinco ediciones consecutivas, bajo
el nombre de Taco Suena.
El empeño puesto por parte de la Asociación de Vecinos San
Jerónimo de Taco y su directiva, junto al apoyo del Ayuntamiento de
La Laguna ha hecho posible de que hoy se pueda decir que se trata de un
concierto único en la Isla en su categoría.
La organización de este concierto ha querido destacar
siempre la colaboración del Ayuntamiento lagunero en la figura de su actual
alcalde, José Alberto Díaz, quien ha apoyado esta iniciativa al entender
que Taco es una comarca vinculada al rock de manera innata, igual que
lo es a la lucha canaria o al folklore, y que esta circunstancia merece ser
también amparada por las administraciones públicas.
Según la organización, se ha podido contar con un gran
escenario, con el mejor sonido, con la mejor iluminación, con apoyo en los medios
de comunicación, y pese a las limitadas campañas publicitarias, se cuenta con
un equipo entusiasta de vecinos que cada edición trabajan para que todo esté
perfecto el primer sábado de octubre. A ello se suma que el espacio es apto
para acoger a personas de movilidad reducida muy cerca del backstage, lo que
supone que se trata de un festival apto para todos y todas.
Precisamente, se decide que el espacio idóneo para la
celebración de esta séptima edición es el parque de El Polvorín de Taco,
por su cercanía, por el entorno natural que dará al concierto una singularidad
especial, como fue reconocido posteriormente por la prensa especializada, y por
estar cerca del enlace de transporte por tranvía y en guagua, a lo que se suman
plazas de aparcamientos cercanas.